domingo, 8 de mayo de 2011

Sobre "Borges, Inspector de Aves"



Algunas notas sobre mi historieta “Borges, Inspector de Aves” que saliera publicada en el número de abril de la Revista Fierro. La idea es contestar observaciones de los lectores, aprovechando esta herramienta tan dúctil como gratuita que es el blog.

1- Excesiva Crueldad.

Borges, perseguido por el peronismo en razón de sus ideas políticas, fue degradado a Inspector de Aves y Conejos, ¿para qué ensañarse con ese hecho infausto de la historia? (Gerardo B., fletero)

Apelo aquí a cierta crasa bibliografía de amplia circulación por la web:

En una reunión en la casa de Bioy Casares y Silvina Ocampo, Borges conoció en agosto de 1944 a Estela Canto, (...) En su libro de memorias, Canto escribió: La actitud de Borges me conmovía. Me gustaba lo que yo era para él, lo que él veía en mí. Sexualmente me era indiferente, ni siquiera me desagradaba. Sus besos torpes, bruscos, siempre a destiempo, eran aceptados condescendientemente. Nunca pretendí sentir lo que no sentía.

Por otro lado, en el mismo artículo encontramos lo siguiente:

En 1946 Juan Domingo Perón fue elegido presidente, venciendo así a la Unión Democrática. Borges, que había apoyado a ésta última, se manifestaba abiertamente en contra del nuevo gobierno. Su fama de antiperonista lo acompañó toda su vida. (...) Borges se sintió obligado a renunciar a su empleo como bibliotecario cuando fue designado «Inspector de mercados de aves de corral»

Para concluir con:

Borges fue llevado por la necesidad a convertirse en conferencista itinerante por diversas provincias argentinas y Uruguay. Para ello, debió superar su tartamudez y su timidez con ayuda médica.



La foto que vemos aquí revela a un Borges claramente ganador, rodeado de varias admiradoras. Sin lugar a dudas, se trata de un hombre que ha logrado vencer su timidez.
Ya hubiese querido Sábato poseer tal atractivo. ¿A qué quejarse entonces?

2- Borges no habla como Borges.

(...) No todos los personajes hablan igual, y menos uno conocido de antemano por el lector. Sé que sólo Borges puede escribir como Borges, pero a la hora de escribir lo que él pensaba debería haber usado el tono de Borges, un tono irónico, que se deslice un “Cartago”, o al menos una mención a los laberintos, o alguna referencia de su miedo por la barbarie de la época. Algo que me convenza que ése era Borges. Realmente, no me creí que ése era Borges. (Javier, extraído del blog de Fierro)

Se trata de una buena observación, pero el chiste de la historieta era hacer hablar a Borges en el tono del Marlowe de Chandler. Por otro lado, no es tan dificultoso insuflar un tono borgeano en un parlamento (me refiero a una imitación rápida y barata). El truco está en utilizar alguna serie de modismos típicos del personaje y de insinuar que se duda de lo expuesto.
Ejemplo: a la frase de Aldo Rico; “la duda es la jactancia de los intelectuales” alcanza con aplicarle los viejos aderezos borgianos “acaso” y “secreto” para obtener “acaso la duda sea la secreta jactancia de los intelectuales”, que ya suena como más propia del Maestro. Alguien puede objetar que la frase elegida resulta fácil de trabajar en este sentido. Probemos entonces con su antitesis coyuntural: Alfonsín, Semana Santa. Resultado: “Acaso un secreto orden gobierne esta casa. Felices Pascuas!”.
Y así hasta el infinito.

3- Borges no piensa como Borges.

Borges no hubiese dicho nunca “marcha peronista”, sino “elegía al monstruo” o algo por el estilo... (Rodrigo M., dibujante)

Borges, en su cuento “El Sur”, utiliza un accidente que sufrió en su vida real como el eje desde donde un alter ego ficticio se desdobla a partir del escritor. El doble literario termina por aceptar un duelo criollo, sabiendo que finalmente morirá sobre el suelo de esa Pampa a la que el autor tanto ha fatigado con su prosa.
En este caso, el Borges ficticio que propongo se desdobla en el momento de su designación como Inspector de Aves y Conejos. Acepta el cargo y su destino, lo cual ya implica una modificación en su pensamiento y quizás el comienzo de un sincretismo entre los dos Borges. ¿Cuál es su rol en una sociedad nueva? Esa es la pregunta. El huevo acaso simbolice un nuevo renacer.
Feliz fin de semana.

Me despido con una nota alta:


Borges, ¿incorregible?